El cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores entre las mexicanas, con un promedio de 10 decesos diarios.

Para darnos una idea de lo importante que es la detección oportuna, basta con el siguiente dato: la incidencia de este padecimiento es igual que la de Estados Unidos; sin embargo, allá el número de fallecimientos se reduce a la mitad porque el 80 % de las pacientes es diagnosticada en la primera etapa de desarrollo del tumor, mientras que en México a ese mismo porcentaje se le detecta cuando ya es muy tarde: en las etapas 3 y 4.

¿Qué es el cáncer de mama?

Es un tumor maligno que se origina en las células de la mama (seno) y tiene la capacidad de propagarse tanto a tejidos cercanos como distantes del cuerpo.

Factores de riesgo

Ser mujer (porque también lo pueden padecer los hombres).

Tener antecedentes familiares de cáncer de mama.

Ser mayor de 40 años.

Haber iniciado con la menstruación antes de los 12 años.

No haber tenido hijos o que el primero haya sido después de los 35 años.

¿Qué podemos hacer?

La respuesta es: detectarlo oportunamente; y el primer paso para lograrlo es la autoexploración. Se le llama así al ejercicio de revisión que podemos hacer nosotras mismas. Es recomendable hacerlo 10 días después de haber iniciado nuestro periodo, ya que si es antes o durante los primeros días, puede haber dolor e inflamación atribuible al ciclo menstrual, lo cual generaría confusión. Si ya estás en la menopausia, elige un día al mes.

La autoexploración se divide en dos fases:

Visual: es primordial conocer nuestro cuerpo, porque así será más fácil detectar cualquier cambio. Frente al espejo, con las manos sobre tu cadera, ve la forma, tamaño, color, temperatura y textura de tus senos. Ahora hazlo con tus manos sobre la nuca.

Manual: frente al espejo, aprieta el pezón y observa si sale algún líquido. Luego, acostada boca arriba, palpa tus mamas haciendo círculos con tus dedos. ¿Alguna vez has llenado un globo con harina? Imagina que aprietas esa pelotita con suavidad buscando un objeto dentro de ella. Lleva tu mano derecha a la cabeza, y con la yema de tres dedos de tu mano izquierda examina tu seno derecho. Finaliza llevando tus dedos al área de las axilas, ahí también hay glándulas susceptibles al cáncer. Ahora haz lo mismo con tu seno izquierdo.

¿Cuándo deberíamos ir al médico?

Las señales que nos indican que es necesario ir lo más pronto posible al doctor son:

Presencia de una bolita o masa indolora.

Cambios en la textura, presencia de heridas o inflamación.

Que una mama se vea distinta a la otra (obvio, no son exactamente iguales, pero por eso es importante conocernos, para detectar cuando se ven muy diferentes).

Cambios de temperatura en la piel de la mama.

Agrietamiento, hundimiento, irritación o punzadas en el pezón. También puede haber una secreción anormal: blanca, café, cremosa o sanguinolenta.

Si en tu autoexploración encuentras algo anormal, no entres en pánico, es importante que sepas que hay otras causas para la aparición de bultos en las mamas: la enfermedad fibroquística y los quistes. La primera produce cambios en las mamas que no son cancerosos y que suelen causar bultitos, sensibilidad al tacto y dolor. Los quistes son pequeños sacos llenos de líquido que pueden formarse en las mamas. Pero eso solo lo sabrás si vas al doctor. Una vez que te evalúe, seguramente te indicará hacerte algún estudio, ya sea una mastografía o un ultrasonido mamario.

Mastografía

Es una radiografía de la glándula mamaria que detecta lesiones o masas no palpables. Esto permite un diagnóstico súper oportuno. Al igual que la revisión mensual, debes hacerte el estudio 10 días después de la menstruación. Adicionalmente, no usar desodorante, ungüentos, crema o talco. Lleva ropa cómoda, de preferencia de dos piezas, para que solo sea necesario quitarte la prenda de arriba. Si tienes implantes o cicatrices infórmalo al radiólogo.

¿La mastografía duele? Un poco, porque la mama es colocada entre dos placas o láminas, mismas que ejercen presión para obtener las imágenes que se necesitan. Pero bueno, un apretón cuyas molestias quizá duren un par de días no es nada comparado con el gran beneficio que trae consigo un diagnóstico oportuno, ¿no crees?

Ultrasonido mamario

Este es un estudio que suele indicarse a mujeres menores de 40 años, o bien, como un complemento a la mastografía una vez que se detectó alguna anormalidad, ya que permite encontrar lesiones adicionales y valorar su extensión a ganglios axilares, piel o al músculo pectoral.

La fórmula perfecta

Tu autoexamen una vez al mes, acudir al médico una vez al año, y si eres mayor de 40 años hacerte una mastografía anual, es la mejor manera de combatir al cáncer de mama. Da miedo, sí; pero si la ciencia y la medicina nos han dado los elementos para cuidarnos, hay que aprovecharlos. Es por nuestra vida y la tranquilidad de quienes nos quieren.

Fuentes:

https://www.fucam.org.mx/fucam.html

https://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2018_677.html

https://www.cdc.gov/spanish/cancer/breast/basic_info/symptoms.htm