Actualmente, quienes buscan empleo no solo desean un buen salario, a veces, les dan más valor a otros elementos que ahora se consideran esenciales, como la cultura organizacional y todo lo que ello conlleva: buen clima laboral, liderazgo, comunicación asertiva, entre otros.

De acuerdo con la investigación de la Association of Accounting Technicians, la mayoría de las mujeres pensamos en renunciar a nuestro trabajo al menos 17 veces al año por diferentes situaciones, por lo que es importante que las empresas consideren dar una remuneración que vaya más allá de lo económico.

El salario emocional es algo que todos deberíamos de tener. La Asociación Española para la Calidad lo define como: “La retribución de un empleado en la que no se incluye lo económico. Tiene la finalidad de satisfacer necesidades personales, familiares y profesionales del trabajador. Al mismo tiempo busca mejorar la calidad de vida del empleado y fomentar una conciliación laboral”.

Aquí te mencionamos algunos ejemplos de salario emocional que las empresas deberían considerar.

Home office: sabemos que las distancias en las grandes ciudades son difíciles, los costos de la renta son excesivos y la movilidad cada vez más complicada. Por tal motivo, muchas empresas están optando por dar unos días para trabajar en casa, y gracias a las herramientas tecnológicas es más fácil hacerlo.

Horas o días libres independientes a tus vacaciones: por supuesto que hay imprevistos que no están en nuestras manos, como asistir al doctor por una dolencia o cuidar a un familiar enfermo; también hay algunas situaciones ya consideradas con anticipación, como los festivales, cumpleaños o momentos importantes junto a tu familia. Es esencial encontrar ese equilibrio en un empleo para no sentirte frustrada.

Desarrollo profesional: tener retos constantes te renueva. Si estás en un empleo donde puedes seguir creciendo y aprendiendo es un gran beneficio. Tu empresa debería preocuparse por capacitarte y que seas más competente. 

Jornadas flexibles: muchas empresas están alargando un poco la jornada laboral de lunes a jueves para tener libre la tarde de los viernes. Saber que se tendrá la tarde libre aumenta la motivación e incluso una se concentra más para cumplir con sus objetivos y gozar de este beneficio.

Otros: la empresa en la que colaboras debe estar atenta a tus intereses personales, no simplemente como un beneficio para ti como empleada, sino como una herramienta para lograr un ganar-ganar.