Todo lo détox sigue en tendencia, por eso en esta ocasión te hablaremos de lo necesario que es hacer un détox de maquillaje. En un inicio, usábamos el término détox básicamente para referirnos a dejar de consumir ciertos alimentos para darle un descanso a nuestro cuerpo y conseguir una vida más sana.

Llevamos años maquillándonos, encontrándonos hasta con la última pestaña perfecta, investigando qué nos queda mejor, pero ¿qué hay de las ventajas que aporta no usar maquillaje o usarlo menos?

Poros más pequeños: al no estar tapados por capas de maquillaje, podrán respirar. Generalmente sucede que las pequeñas partículas se acumulan dentro de ellos, y si a eso se le suma la constante contaminación, la suciedad se almacena y con el tiempo terminan por agrandarse. Por eso conviene dejar que la piel se regule sin imponerle ninguna barrera, consiguiendo así que los poros tengan un tamaño menor.

Menos espinillas, puntos negros y granitos: pasa lo mismo que con los poros, cuando las toxinas se acumulan en el rostro y no se limpian correctamente, generan inflamaciones que conducen a granos.

Piel más hidratada: la piel desprende células muertas todos los días, pero este ejercicio natural se ve bloqueado si no es liberada correctamente de su capa de maquillaje. Por lo anterior, dormir sin haber limpiado correctamente la cara lleva a que estos “desechos” no puedan ser depurados y se acumulen en el rostro, dando lugar a una piel seca o con aspecto descuidado.

Tampoco se trata de que de un día para otro cambies totalmente tu personalidad, hazlo poco a poco y escucha lo que tu piel te dice, hidrátala más, usa productos para tu condición específica y siempre protégela contra la radiación UV.

También te recomendamos hacer una limpia de todos tus cosméticos. Sabemos que duele, pero consideramos que es fundamental no acumular por acumular.

Puedes hacerlo mediante estas tres reglas:

Lo que definitivamente quieres conservar, las sombras que tanto te gustan o el labial de tu color favorito. 

Lo que eventualmente quieres reemplazar o tirar, puede ser cualquier producto, aquella máscara de pestañas que hacía que se vieran enormes o el blush que te ponías en ocasiones especiales.

Lo que tienes que tirar, por ejemplo, productos que ya tengan mucho tiempo, cosas inútiles que compraste de emergencia o que simplemente no te gustaron nunca.

Dale un respiro a tu piel, sin duda te lo agradecerá.