Para empezar, enfoquémonos en el término. La sapiosexualidad define a aquellas personas cuyo gusto o excitación erótica hacia alguien proviene, sobre todo, de su intelectualidad. En este tipo de relaciones el físico pasa a un segundo lugar, dando prioridad a la inteligencia. Precisamente por esto, en los rituales de seducción la persona sapiosexual puede sentirse atraída por conversaciones que abran su mente a mundos distintos, centradas en contenidos poco habituales y que le propongan nuevos retos intelectuales.

Se considera que existe una mayor tendencia sapiosexual en las mujeres que en los hombres, ya que nosotras solemos necesitar más estímulos que el físico.

Así que es muy fácil, para saber si eres sapiosexual debes responder una pregunta básica: cuando conoces a alguien ¿te dejas guiar por su físico o este pasa a segundo plano? Si piensas que uno de los puntos que más valoras para tener una relación es el aspecto físico, entonces no eres sapiosexual. En cambio, si tu interés principal reside en la conversación, en el intercambio de ideas y el conocimiento profundo, entonces seguramente sí lo eres.

Te dejamos algunas características de una persona sapiosexual:

- Le atrae lo novedoso y rechaza la rutina. 

- Siente mayor excitación ante la inteligencia que por el contacto físico.

- Prefiere las conversaciones que generan nuevos conocimientos, estimulan el pensamiento y promueven el debate.

- Busca nuevas experiencias y retos.

- Huye de lo superficial.

- Es curiosa e imaginativa.

Además de todo esto, las personas sapiosexuales no suelen buscar parejas para una sola noche, sino relaciones más largas y estables. Buscan compartir su vida con alguien que les ayude a crecer y con quien se mantengan activas mentalmente.