Una de las zonas más sensibles de nuestro rostro sin duda son los labios. A diferencia de otras áreas, esta casi no tiene capa córnea ni glándulas sebáceas; esto significa que está menos protegida de las inclemencias del tiempo. El frío, el viento y la exposición al sol en exceso son factores ambientales que pueden afectar nuestros labios. Por eso, al llegar el otoño empezamos con la resequedad y los pellejitos.

Causas

Aunque el medioambiente juega un papel importante en la resequedad de los labios, existen otros detonadores de este problema, como la intolerancia a ciertos labiales con alergenos que provocan hinchazón y picazón tanto en los labios como alrededor de ellos. A continuación te compartimos otros factores que provocan la resequedad en los labios:

Beber poca agua.

Falta de vitaminas.

Fumar.

Mala digestión.

Uso de jabones corrosivos.

Algunas pastas de dientes.

Los labiales mate y de larga duración.

Algunos tratamientos antiacné.

Respirar por la boca.

En casos graves, los labios presentan grietas verticales que suelen causar dolor, y esta sequedad provoca una sensación de quemazón. El problema se agrava porque la primera reacción es mojarnos los labios con la lengua, y ese es un gran error, porque aumenta el malestar.

¿Cómo evitarlo?

No te expongas en exceso al sol.

Si el clima es frío, aplica bálsamo labial.

Desmaquíllate bien cuando uses lipstick.

Exfólialos (sí, también lo necesitan; cada 15 días está bien).

Incluye más vitaminas A, B y C en tu dieta.

¿Qué ingredientes usar?

Si quieres empezar a proteger tus labios desde ahora, utiliza productos cuya fórmula tenga aloe vera, miel, pepino, aceite de ricino o pétalos de rosa; todos tienen propiedades que resultan muy eficaces contra la resequedad. Si ya presentas algunas grietas, aplica una pomada cicatrizante.

No dejes pasar un día más y comienza a cuidar tus labios ya.