Como mujeres tenemos muy claro el ritual de belleza para nuestro rostro; buscamos y probamos diferentes productos y nos mantenemos al tanto de las novedades sobre el tema. Sin embargo, a nuestro cabello, en específico nuestro cuero cabelludo, generalmente lo dejamos en tercer plano. ¿Sabías que el primer paso para tener un cuero cabelludo saludable es la exfoliación? ¡Sí!, exfoliarlo es básico para reducir impurezas y eliminar las células muertas, sobre todo cuando se cuenta con un cuero cabelludo graso.

¿Cómo saber si tienes cabello graso? Es muy sencillo detectar este tipo de cabello: si tiene un aspecto descuidado, sucio y aplastado.

¿La causa? El sebo que producen las glándulas del cuero cabelludo; es decir, la propia grasa que protege al cabello y lo mantiene sano y saludable. El cabello graso es consecuencia de la generación excesiva de sebo. Incluso, cuando se produce demasiado sebo y se deposita en el cabello, puede provocar la aparición de otros problemas, como caspa o seborrea.

Do’s 

Exfoliarte: como te comentamos, es importante exfoliar tu cuero cabelludo. Utiliza peines específicos para masajearlo y exfoliantes capilares.

Llevar una dieta sana y equilibrada: conviene evitar alimentos grasosos, lo ideal es que sean ricos en vitaminas y minerales para que tu cabellera tenga todos los nutrientes que necesita para estar sano

Usar productos adecuados: utiliza un shampoo que se adapte a tus necesidades. Puedes usar acondicionador, pero solo de medios a puntas.

Dont’s

No lavarlo diario: cada vez que lo lavamos, eliminamos no solo las impurezas, también la capa de aceites naturales que segrega el cuero cabelludo. Al lavarlo diario, el cuero cabelludo empieza a producir más aceites para mantener su protección.

Evitar los sulfatos: estos son muy efectivos para la limpieza, pero también tienen la capacidad de llevarse esos aceites naturales que el cuero cabelludo necesita.

No tocarte el cabello durante el día: sí, quizás lo haces de una manera inconsciente, pero es un hábito que puede llevar la suciedad y grasa de tus manos a tu melena. 

Si el cabello graso se ha convertido en un problema, visita a un dermatólogo. Él podrá asesorarte y recetarte medicamentos que regulen la secreción de las glándulas sebáceas.