Una de las partes del cuerpo que delatan sin piedad nuestra edad son las manos. Su piel es casi igual de sensible que la del rostro, con la diferencia de que debe resistir más situaciones, por eso hay que cuidarla con el mismo ahínco que nuestro cutis.

El dorso tiene una piel más fina y cuenta con pocas glándulas sebáceas. Por eso es el área más sensible al contacto con químicos, detergentes y contaminantes, al igual que al frío y la radiación solar. Por el contrario, la piel de las palmas es más gruesa y resistente.

Evita la resequedad

 Si mantienes la resequedad lejos de tus manos, ya estás del otro lado, ya que es un factor determinante para prevenir el envejecimiento prematuro. ¿Cómo lograrlo? Sigue estos consejos:

- No te laves las manos con agua muy caliente, porque a la larga eso daña la capa protectora de la piel.

- Cuando laves trastes usa guantes de plástico para protegerte de las sustancias de los detergentes, ya que suelen ser más agresivas que las de los jabones cosméticos.

- No uses en exceso el gel antibacterial, recuerda que está hechos con alcohol y este reseca la piel.

- Después de lavarte las manos ponte crema.

- Usa protector solar (sí, parecemos disco rayado con el tema del protector, pero es que es la verdad, y también las manos están expuestas a la radiación)

- Exfolia una vez a la semana.

Si están maltratadas

En caso de que tus manos muestren ya algunos signos de resequedad y las sientas maltratadas, considera llevar a cabo estas acciones:

- Usa productos reparadores a base de mantequilla de karité, aceite de jojoba o almendras dulces.

- Si eres de piel sensible busca cremas o tratamientos sin perfumes.

- Cuando tus manos dejen ver signos de envejecimiento aplica productos con enzima Q10 y vitamina E.

- En caso de que empiecen a aparecer manchas, es momento de usar un tratamiento con ácido kójico o algún otro agente despigmentante. Recuerda que muchas de estas manchas se deben a la radiación, por lo que es fundamental la aplicación de protector solar.

No te olvides de tus uñas

Cuando te apliques crema, llévala también a las uñas. Otro buen hábito es aplicar algún aceite que las nutra. Si lo haces antes de irte a dormir será mucho mejor, ya que permitirás que actúe mientras duermes.

Un último tip: antes de poner esmalte de color en tus uñas, aplica una capa de base transparente. Aunque no lo parezca, la superficie de la uña es porosa, así que tiene la capacidad de absorber el color del barniz (no es inmediato, pero a largo plazo se vuelve evidente).

¡No dejes que tus manos te delaten!