La dermatitis seborreica es un trastorno bastante frecuente en la piel. Afecta principalmente al cuero cabelludo y se manifiesta con caspa, marcas escamosas, piel irritada y enrojecida; pero también tiene efectos en zonas oleosas del cuerpo, como rostro, las alas de la nariz, cejas, orejas, párpados, pecho y espalda. Algunos signos de la dermatitis seborreica son la presencia de hojuelas de piel (caspa) en el cuero cabelludo, manchas de piel grasosa recubiertas de escamas blancas o amarillas, enrojecimiento de la piel, picazón y costras tanto en el cuero cabelludo como en el rostro.

A la dermatitis seborreica también se le denomina «caspa», «eccema seborreico» y «psoriasis seborreica». Este padecimiento suele presentar etapas de mejoría y empeoramiento provocadas por diferentes factores, como el estrés, la excesiva ingesta de hidratos de carbono, el alcohol, el café y el uso de cosméticos inadecuados.

Causas

La dermatitis seborreica se produce cuando el proceso de renovación celular del cuero cabelludo se acorta, dando lugar al rápido desprendimiento de los corneocitos cutáneos, los cuales se adhieren entre sí formando escamas visibles. Se ha comprobado que una causa puede ser la herencia. Sin embargo, también está vinculada con la irritación causada por un hongo llamado Malassezia, que crece en zonas de la piel que son muy aceitosas y causa microinflamaciones, las cuales dan lugar a comezón en la piel y en el cuero cabelludo. 

Otros factores que pueden incrementar el riesgo son el estrés físico o emocional, cambios hormonales, mala alimentación o consumo de alcohol, obesidad, fatiga, climas extremos, uso poco frecuente de champú y limpieza inadecuada de la piel.

Tratamiento

Siempre que haya un padecimiento es recomendable asistir con un especialista para tener un diagnóstico certero y darle seguimiento.

Por otro lado, la mejor forma de reducir los síntomas de la dermatitis seborreica es prevenir y controlar los factores desencadenantes, prestando una atención minuciosa al cuidado del cuero cabelludo y la piel. Una de las medidas más frecuentes para tratar esta condición es el uso de champús con fórmulas especiales que no solo contribuyen a eliminar escamas cutáneas, sino que previenen la reaparición de estas.

La dermatitis seborreica es una afección crónica que se puede manejar bien con el tratamiento adecuado. Lo más importante es que consultes a un especialista.