Todas hemos pensado si es necesaria, importante o irrelevante la diferencia de edad en una pareja. Pues los investigadores de la Universidad de Emory en Atlanta, son categóricos: existe una diferencia de edad concreta que garantiza el éxito o el fracaso de una pareja. Los expertos analizaron la vida en común de 3,000 parejas y concluyeron que, a mayor diferencia de edad entre ambos, mayor es también la posibilidad de que el idilio termine en ruptura. En concreto, han constatado que el porcentaje que refleja la posibilidad de distanciamiento definitivo es del 18% en parejas con una diferencia de cinco años, del 39% cuando la distancia es de una década y del 95% cuando supera los veinte años. Por no hablar de diferencias superiores, que ridículamente se disparan al 172% a partir de las tres décadas.

Como causas principales de esa ruptura se encuentran los conflictos relacionados con la situación vital de cada cónyuge. Los investigadores afirman que cuanto más amplia es la brecha, mayor es también la diferencia de prioridades de ambos miembros de la pareja, y que las expectativas, el nivel de madurez y las referencias son, habitualmente, muy distintas a los 20 y a los 40, a los 50 y a los 70. Así mismo, no otorgan ninguna consideración al hecho de quién es el mayor de los dos: los resultados se obtuvieron de parejas en las que él o ella eran los mayores, indistintamente.

No obstante, los expertos no quieren sentar las bases de una ley incontestable, poniendo de relieve que cada relación es diferente. Hugo Mialon, uno de los científicos firmantes del estudio, repasó multitud de factores no relacionados con la edad y que pueden, obviamente, hacer mella en el amor: la personalidad, el estrés, la ansiedad, la carencia de aficiones comunes, entre otros. Todos pueden dar al traste con la vida en común, sin tener vínculo alguno con la fecha de nacimiento.

Pero, entonces, ¿existe una diferencia ideal? Los resultados vuelven a reforzar esa idea estadística. En concreto, y según estos análisis, las parejas cuyas edades se separan tan solo unos meses, llegando incluso al año, tienen únicamente el 3% de posibilidades de terminar separadas.

Pensemos en uno de los últimos casos más famosos: el del presidente de la República de Francia, Emmanuel Macron y su esposa Brigitte Trogneux; la diferencia son 24 años, ella mayor que él. La relación parece estable, por lo que hasta ahora contradicen la evidencia del estudio. Como se ha dicho anteriormente, lo ideal es contemplar los múltiples factores de una relación.