Uno de los problemas que más dificultan la pérdida de peso es la temida retención de líquidos. Este es un proceso que sucede en muchísimas mujeres y cuyas causas son variadas: obesidad, sedentarismo, una dieta con mucho sodio, menstruación, o bien, condiciones más particulares como la menopausia o el embarazo.

Por eso, en biutti queremos compartir contigo información importante referente a las causas, efectos y algunas soluciones para mitigar el problema poco a poco.

Retención de líquidos

En nuestro organismo, el agua se distribuye en diferentes “compartimentos”, tanto adentro como afuera de las células. Lo normal es que exista un equilibrio, pero cuando este se rompe y aumenta la cantidad de agua que hay fuera de ellas, en el líquido intersticial, es cuando se produce la retención de líquidos, la cual forma edemas (se le llama así a las zonas donde se ha producido un incremento del agua intersticial o extracelular).

¿Cómo saber si tienes un edema?

La zona edematosa se observa notablemente hinchada o abultada, la piel se siente estirada y a veces más brillante. Si se presiona con el dedo, se ve cómo queda marcada la huella sobre la piel y desaparece progresivamente.

¿Qué hacer para evitar la retención de líquidos?

Mejorar la alimentación. Lo ideal es tener una dieta baja en sodio; debemos tener en cuenta que la mayor parte de la ingesta de sodio no proviene de la sal de mesa, sino de los alimentos procesados. Prefiere consumir alimentos naturales, como frutas, verduras, legumbres y carne fresca; también resulta muy útil leer las etiquetas de los alimentos comerciales y seleccionar aquellos con menor contenido sódico.

Realiza más caminatas y mantente activa. Disfruta de actividades como bailar, ir a clases de yoga, patinar o nadar. Esto ayudará a que la sangre fluya mejor y haya un buen retorno venoso.

No dejes de beber agua. El agua ayuda en la depuración del organismo para eliminar las toxinas y restablecer el equilibrio hídrico. Puedes incluir infusiones de plantas con propiedades diuréticas como la cola de caballo, el saúco, diente de león o abedul. 

Ahora ya sabes un poco más sobre la retención de líquidos, cuáles son algunos factores que lo provocan, así como las recomendaciones que debes seguir.