Usar una crema para el contorno de ojos a partir de los 25 años es un buen hábito que todas deberíamos seguir; sin embargo, el verdadero secreto está en la manera en que la aplicamos. Si lo hacemos correctamente obtendremos todos sus beneficios y notaremos resultados.

La piel que rodea los ojos es muy delgada

El contorno de nuestros ojos es una zona muy delicada, y a diferencia de otras partes de nuestra piel, casi no tiene poros; es decir, su capacidad de absorción y drenado es menor. Por este motivo las cremas para contorno de ojos son más ligeras que, por ejemplo, el producto hidratante que usas para el resto de tu cara.

Así se aplica

Cuando apliquemos nuestra crema para esta zona, a menos que en las instrucciones se indique otra cosa, la recomendación es distribuirla guiándonos por el hueso que rodea la cavidad ocular.

Hay que aplicar desde la sien hacia al lagrimal, con los dedos anulares dando ligeros toquecitos (como si escribiéramos en un teclado). Esto estimula la microcirculación de la zona y ayuda a drenar la acumulación de líquidos, causante de las bolsas. También hazlo desde la sien avanzando por debajo de las cejas.

Con un poco de producto es suficiente

Usar la cantidad adecuada de crema también es clave para obtener resultados visibles. Como ya te decíamos, la piel de esa zona tiene poca absorción, por lo que solo necesitas el equivalente a un granito de arroz para tu rutina.

Elige la mejor crema para contorno de ojos

Actualmente, en el mercado existe una gran variedad de cremas para ojos, por lo que seguramente hay una ideal para ti. Es muy importante usar el producto adecuado para las necesidades de tu piel: desde aquellos que previenen la aparición de esas odiosas imperfecciones, hasta esos que combaten eficazmente ojeras rebeldes y arrugas profundas.